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Receta de cosmética
Indicado para
Todo tipo de piel
Tiempo
30 min.
dificultad
Fácil
conservación
6 meses
Jabón de avena
INGREDIENTES
PREPARACION
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- Desinfecta tu mesa y utensilios con alcohol. Pulveriza también el molde limpio que vayas a utilizar para dar forma al jabón de glicerina y déjalo secar.
- Pesa 100 g de base de glicerina y córtala en cubos pequeños. Esto ayudará a que se derrita de manera mucho más rápida y homogénea.
- Introduce los dados de glicerina en una jarra resistente al calor y colócala en una olla con uno o dos dedos de agua para fundirla al baño María.
- Calienta despacio y remueve continuamente. Controla con el termómetro que nunca hierva ni supere la temperatura del fabricante (suele ser 60 °C; no pases de 70 °C para que no pierda humedad).
- Cuando esté derretido, retira del fuego. Añade la harina de avena. Espera a que la temperatura baje a 40-45 °C, como máximo, e incorpora el aroma natural o aceite esencial mezclando bien.
- VIERTE INMEDIATAMENTE, antes de que se ponga dura la mezcla, en el molde. Pulveriza un poco de alcohol por encima para eliminar al instante las burbujas que se hayan formado en la superficie.
- Deja enfriar a temperatura ambiente en un lugar tranquilo; no lo toques ni lo metas nunca en la nevera. Estará listo para desmoldar y usar en cuanto esté completamente sólido.
- Almacenamiento: Si elaboras varias pastillas, envuelve muy bien en papel film las que vayas a guardar para evitar que suden o pierdan su humedad. Si tienes alguna duda, puedes preguntame.
Nota sobre el pH: El jabón de glicerina suele tener un pH un poco alto, por lo que solamente lo utilizaremos para el cuerpo, no para las partes íntimas. Presta atención cuando vayas a comprarla porque si es de buena calidad suele indicar qué pH tiene; estaría bien entre 7 – 8 como mucho. Después de lavar nuestra piel, pierde su grasita natural, por lo que hay que volver nutrirla con crema.